Pedro Pedreira Un poco de todo

DAYTONA BEACH, LA CUNA DE LA VELOCIDAD

La playa de Daytona, en Florida, es una de las pocas playas del mundo en las que aún es posible conducir. Las características de su arena han permitido que los coches pasearan por este lugar durante años, y la han convertido en un auténtico santuario para los amantes de la velocidad.

Courtesy of George Eastman House La imagen de este lugar, en el que nació la actual fórmula NASCAR, ha quedado para siempre en la historia del automóvil; kilométricas playas en las que se batieron los primeros récords de velocidad y volaron los primeros bólidos experimentales. Éste es un breve paseo por la conocida como “cuna de la velocidad”:

1. Los orígenes

La tradición automovilística en Daytona, se remonta a principios del siglo XX. Hacia 1902, los habitantes de Florida ya paseaban por esta playa con sus primeros coches y motocicletas.

Courtesy of George Eastman HousePor aquel entonces, resultaba extremadamente difícil encontrar superficies adecuadas por las que conducir. La mayoría de las vías existentes eran caminos para carruajes, así que la playa de Daytona era el lugar ideal: arena firme y kilómetros de superficie lisa.

Courtesy of George Eastman HouseHacia 1903, algunos pioneros de la industria automovilística empezaron a acudir aquí para probar sus prototipos. Personajes como Henry Ford, Harvey Firestone, Thomas Edison o John D. Rockefeller acudían hasta el hotel Ormond – muy cerca de Daytona – cuyo dueño promocionaba la playa como un lugar perfecto donde los ricos podían pasar el invierno y practicar la pasión de conducir.

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2. La competición

En los siguientes años, aquellos afamados millonarios organizaron todo tipo de competiciones entre ellos, con el fin de demostrar cuál de sus bólidos era más rápido. Entre 1903 y 1935, docenas de récords mundiales se batieron en las playas de Florida.

Courtesy of George Eastman HousePronto, lo que había comenzado como una simple diversión empezó a adquirir visos de seridad. Los grandes fabricantes de automóviles empezaban a desplazar sus prototipos en tren hasta Florida para conseguir el efecto publicitario de batir un nuevo récord.

Courtesy of George Eastman HouseEl 21 de febrero de 1948, un mecánico y piloto llamado Bill France fundó la NASCAR (National Association for Stock Car Automobile Racing), “con un sistema de los puntos escrito en una servilleta del baño”.

Courtesy of George Eastman HouseEl circuito se integró en la playa de Daytona, pocas millas al sur de la originaria Ormond, y en él se disputaron decenas de carreras. Años después la competición se trasladó a un nuevo circuito de Daytona que hoy sigue albergando uno de los más prestigiosos premios de la competición.

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3. Popularización

Gracias, entre otras cosas, a aquellas carreras, a partir de los años 40 y 50 la playa de Daytona comenzó a popularizarse entre el público en general, y se convirtió en un perfecto lugar de reunión.

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Courtesy of George Eastman HouseCentenares de coches acudían a la playa cada fin de semana, venidos desde todas partes de Florida, una costumbre que se ha mantenido hasta nuestros días.

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4. La playa en la actualidad

Courtesy of George Eastman HouseHoy día, pasados los tiempos de “gloria”, aún se puede conducir por la playa de Daytona. Sin embargo, lejos de promover el espíritu de las carreras: las autoridades han colocado señales de tráfico que advierten de la situación de los carriles y de los límites de velocidad.

La playa tiene más de 25 kilómetros de largo y alrededor de 100 metros de ancho cuando la marea está baja. Está permitido conducir en unos 20 kilómetros de costa y estacionar durante el día siempre y cuando lo permita la marea. A medida que nos alejamos de la orilla, la arena se hace más blanda y menos adecuada para conducir.

Lejos ha quedado también aquella estética casi futurista de los primeros bólidos en la playa. Lamentablemente, hay días en que la aglomeración convierte la playa de Daytona en un lugar tan triste y gris como cualquier carretera normal.

Via: Fogonazos