Pedro Pedreira Un poco de todo

LA REGATA

Cuentan las crónicas que en el año 1994,se celebró una competición de remo entre dos equipos, uno compuesto por trabajadores de una multinacional Europea y otro formado por una empresa similar Japonesa.

Se dio la salida y el equipo Japonés se empezó a destacar desde el primer momento, llegando a la meta una hora antes que el equipo Europeo.

De vuelta a casa, la Dirección Europea se reunió para analizar las causas de tan bochornosa actuación y llegaron a la siguiente conclusión. Se ha podido detectar que en el equipo Nipón había un jefe de equipo y diez remeros.

En el equipo Europeo había un remero y diez jefes de servicio. Por lo que para el año próximo se tomarán las medidas oportunas. En el año 1.995 se celebró de nuevo la competición y nuevamente el equipo Nipón ganó con dos horas de antelación.

La dirección Europea se volvió a reunir después del sonado rapapolvo de la Gerencia, con el fin de estudiar lo acaecido. Vieron que este año el equipo Nipón se compuso nuevamente de un jefe de equipo y diez remeros, mientras que el Europeo, tras las eficaces medidas adoptadas el año anterior, se compuso de un jefe de servicio, dos asesores de gerencia, siete jefes de sección y un remero. Por lo que tras un minucioso análisis se llegó a la siguiente conclusión. EL REMERO ES UN INCOMPETENTE.

En el año 1996, como no podía ser diferente, el equipo Nipón se escapó nada más dar la salida, llegando con cuatro horas de ventaja, sobre el equipo Europeo. Tras la regata y a fin de evaluar los resultados, se celebró una reunión de alto Nivel en la cuarta planta del edificio, llegándose a la siguiente conclusión:  Este año el equipo Nipón optó una vez más por una tripulación tradicional, formada por un jefe de equipo y diez remeros.

El equipo Europeo tras una auditoría externa, el asesoramiento especial del departamento de recursos humanos y una regata virtual facilitada por el servicio Informático, optó por un equipo revolucionario, compuesto por un jefe de servicio, tras jefes de sección con plus de productividad, dos auditores, cuatro vigilantes jurados que no quitaban ojo al único remero al que habían amonestado y castigado quitándole todos los pluses e incentivos por el fracaso reiterado de años anteriores. Tras varias horas de reuniones se acordó que en la regata del año 1997, el remero será de una contrata externa, toda vez que a partir de la vigésino quinta milla marina se ha venido observando una cierta dejadez en el remero de la plantilla que roza el pasotismo en la línea de meta.