Pedro Pedreira Un poco de todo

RENDIR HONORES A HEROES AJENOS

Luis Vicente Velasco de Isla.

Si digo que el trato que reciben en este país nuestros héroes y grandes personajes es rácano,  ingrato y ruin, creo que a nadie le coja por sorpresa. Si digo en cambio, que en ocasiones nuestros héroes han sido más homenajeados por sus enemigos que por sus compatriotas, seguramente a más de uno le parezca un poco más sorprendente.

Pero si encima digo que los que mayor pleitesía han brindado  a un militar español han sido los ingleses, la mayoría estaréis pensando  que me he fumado algo raro.

Pues no. No estoy alucinando. Estoy hablando de Don Luis Vicente Velasco de Isla, un cántabro nacido en Noja en 1711, que con quince años era guardamarina y que con treinta, al mando de una fragata de sólo 30 cañones, capturó una fragata de mayor tonelaje que la suya y un bergantín (ambos ingleses ) en la misma maniobra.

Pero estas capturas no fueron las únicas, pues pareció cogerle el gusto al asunto y en los años siguientes, entre otras meritorias trifulcas, apresó otra fragata inglesa de 36 cañones y 150 hombres, lo que supuso le concedieran el mando de un navío en línea.

Pero donde realmente destacó Don Luis fue en la defensa de El Morro, el castillo que guarda la entrada al puerto de La Habana.

Castillo de El Morro en La Habana

En un intento de hacerse con el control de la isla, los ingleses se plantan frente al puerto de La Habana con más de 200 barcos, 286 cañones y 14.000 hombres.

En El Morro mientras tanto, Don Luis se dispone para su defensa con tan sólo 64 piezas de artillería y 700 hombres. Los ingleses comienzan apostando fuerte y se inicia un desembarco con 10.000 hombres y aunque consiguen llegar a las alturas de la isla, Velasco se enroca en su fortaleza.

La escuadra inglesa frente a La Habana

Los ingleses lo intentan entonces por mar y mandan a la flor y nata de sus buques (HMS Stirling Castle, HMS Dragon, HMS Marlborough and HMS Cambridge.) para que barran el castillo a golpe de andanadas. Pero los españoles, con sólo 30 cañones dirigidos por Velasco, les hace un descosido importante en sus navíos y consigue que los perros ingleses huyan con el rabo entre las patas.

Los navíos ingleses, frente a El Morro, maltrechos y desarbolados.

Dos meses duró el asedio, en los que dicen que Don Luis no durmió una sola noche, hasta que una mina logró abrir brecha en la muralla. Espada en mano estaba Velasco en la defensa de la grieta cuando un balazo en el pecho consigue, al fin, tumbarle.

Consiguen abrir brecha en la muralla y las barcazas inglesas se preparan para el desembarco.

Enterado el general inglés de la caída del bravo militar y de que aún se encontraba con vida, fue a su encuentro  y personalmente se encargó de que los mejores médicos disponibles trataran de salvar su vida. Fue en vano. Murió el 31 de Julio de 1762 con 51 años.

Los ingleses concedieron una tregua para que se pudieran celebrar los funerales, donde españoles e ingleses enterraron al héroe. Después de la muerte de Velasco La Habana tardó menos de 14 días en caer.

Sir Rippel, el general británico, en su informe de lo ocurrido habla de Vicente Velasco como:

El capitán más bravo del rey católico.

Tanto es así, que en la misma abadía de Westmisnter, se mandó erigir un monumento al militar español y en la Torre de Londres se guardó para su custodia el pendón hispano que ondeaba en lo alto del El Morro.

Pero lo más curioso y emotivo es que, hasta el siglo XIX, los barcos de guerra ingleses disparaban  una andanada de  salvas  cada vez que pasaban por la costa de Noja, lugar de  nacimiento de Velasco. Todo un detallazo , la verdad y más viniendo de quien viene.

Via: Historias con Historia